Los problemas de columna del bulldog francés empiezan, en parte, por su cola. La cola corta y torcida de la raza está ligada a un gen que también deforma algunas vértebras: son las hemivértebras. Casi todos los bulldogs franceses las tienen y la mayoría nunca nota nada, pero conviene saber cuándo importan, porque la columna es una de las principales causas de enfermedad grave en esta raza.

¿El bulldog francés tiene cola?

Sí. Nace con una cola corta natural; no se corta ni se amputa. El estándar del American Kennel Club la describe "recta o en tirabuzón (pero no rizada), corta, de inserción baja, gruesa en la base y fina en la punta".[4] Es decir, tanto una cola corta y recta como una cola torcida entran en el estándar.

La cola torcida tiene una base genética conocida. Un estudio de 2018 encontró que una variante del gen DVL2 era la que más se asociaba con la cola en tirabuzón. Está fijada en el bulldog francés y el bulldog inglés (todos la llevan) y aparece en el 94 % de las copias del gen en el boston terrier. Además, se transmite junto con malformaciones de las vértebras del tórax y de la cola.[1]

¿Y si tu bulldog francés tiene la cola más larga o más recta de lo habitual? Una cola recta también cumple el estándar; si te preocupa, coméntalo con tu veterinario en la próxima revisión.

Hemivértebras en el bulldog francés

Hemivértebra significa "media vértebra": uno de los huesos de la columna no se forma del todo.[3] El Manual Merck las describe junto con las vértebras fusionadas (en bloque) y las vértebras en mariposa, e indica que las hemivértebras son más frecuentes en las razas de cola en tirabuzón.[5] Como el hueso está formado solo en parte, la columna se dobla en ese punto y suele formar una joroba llamada cifosis.[3]

Son muy comunes. En un estudio de 2017 con TAC de 62 bulldogs franceses sin síntomas neurológicos (escaneados por otros motivos):[2]

  • El 93,5 % tenía al menos una hemivértebra y el 79 %, varias.
  • Las más afectadas eran las vértebras torácicas 9 y 10, en mitad del lomo.
  • Solo un bulldog francés del estudio tenía una malformación que causaba síntomas; en los carlinos fue más frecuente.

Otro estudio observó que, en el bulldog francés, cuanto más torcida es la cola, más graves suelen ser las hemivértebras del tórax.[6]

Problemas de columna del bulldog francés más frecuentes

El Royal Veterinary College (RVC) advierte que, aunque las hemivértebras no suelen dar síntomas en esta raza, no deben considerarse "inocentes": la curvatura cambia ligeramente la forma de caminar y aumenta el riesgo de hernia discal en la zona media de la espalda.[3]

Un estudio francés con 343 bulldogs franceses atendidos por problemas neurológicos lo confirma. De los 222 que tenían un problema de médula espinal:[7]

ProblemaPorcentaje
Hernia discal (Hansen tipo I)70,3 %
Divertículo aracnoideo espinal (acumulación de líquido sobre la médula)11,3 %
Malformación vertebral que comprime la médula8,6 % (17 de 19 eran hemivértebras)

La hernia discal es el gran problema. Si quieres saber cómo reconocerla y tratarla, lee nuestra guía de hernia discal en el bulldog francés.

Síntomas: cuándo preocuparse

Cuando una hemivértebra sí presiona la médula, el RVC describe una debilidad y falta de coordinación de las patas traseras que empeora poco a poco y suele empezar a edad temprana.[8] Llévalo al veterinario si notas:

  • Un cachorro o perro joven que camina torpe, cruza o arrastra las patas traseras o se gasta las uñas al andar.
  • Patas traseras que se debilitan con las semanas.
  • Una joroba visible en el lomo.
  • Pérdidas de orina o heces.

Urgencia: si de repente no puede levantarse, arrastra las patas o parece no sentirlas, ve a urgencias veterinarias ya. En esta raza, eso suele ser una hernia discal, y el tiempo cuenta.

Radiografía, TAC y resonancia

La mayoría de las malformaciones vertebrales se ven en una radiografía normal.[9] Suelen descubrirse por casualidad: en un estudio con TAC, casi todos los bulldogs franceses escaneados por otros motivos tenían al menos una.[2] Una malformación vista en una imagen no exige, por sí sola, tratamiento.[9]

  • La tomografía (TAC) muestra la forma del hueso con detalle y ayuda a decidir si una cirugía es posible.[5]
  • La resonancia magnética se usa cuando hay síntomas neurológicos, para ver si la médula está comprimida y dónde.[9]

Según el RVC, distinguir una malformación relevante de una sin importancia es difícil.[3]

Tratamiento de las hemivértebras

Si hay síntomas que avanzan, el RVC indica que el tratamiento solo con medicamentos tiene malos resultados, mientras que la cirugía para estabilizar la columna ha dado buenos resultados.[8] Es una cirugía de especialista, planificada con TAC. La rehabilitación física puede ayudar a recuperar fuerza.[9] Pide que lo valore un neurólogo o cirujano veterinario.

Cuidados de la cola y la columna en casa

  • Peso adecuado: los kilos de más cargan la espalda.
  • Arnés en lugar de collar y cógelo con las dos manos, sosteniendo pecho y cadera a la vez.
  • Rampas o escalones para el sofá y la cama. Lee lo que dice la evidencia en bulldog francés y escaleras.
  • Revisa el pliegue de la cola: una cola muy torcida suele quedar metida en un pliegue de piel que acumula humedad y se infecta. Te explicamos cómo limpiarlo en el bolsillo de la cola del bulldog francés.
  • Cría: los investigadores sugieren que seleccionar en contra de las colas muy torcidas podría mejorar la salud de la raza, por su relación con las malformaciones.[6]

Fuentes y referencias

  1. Mansour TA, Lucot K, Konopelski SE, Dickinson PJ, Sturges BK, Vernau KL, et al. Whole genome variant association across 100 dogs identifies a frame shift mutation in DISHEVELLED 2 which contributes to Robinow-like syndrome in Bulldogs and related screw tail dog breeds. PLoS Genetics. 2018;14(12):e1007850. doi:10.1371/journal.pgen.1007850. En inglés.
  2. Ryan R, Gutierrez-Quintana R, ter Haar G, De Decker S. Prevalence of thoracic vertebral malformations in French bulldogs, Pugs and English bulldogs with and without associated neurological deficits. The Veterinary Journal. 2017;221:25-29. doi:10.1016/j.tvjl.2017.01.018. Acceso restringido. En inglés.
  3. Royal Veterinary College. Neurology [Internet]. RVC Research Focus: Brachycephaly; [sin fecha] [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  4. American Kennel Club. Official Standard of the French Bulldog [Internet]. AKC; 2018 abr 10 [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  5. Packer RA. Congenital and Inherited Disorders of the Nervous System in Dogs [Internet]. Merck Veterinary Manual (Dog Owners version); 2018 feb [actualizado 2026 jul; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  6. Broaddus KD. Congenital Malformations of the Lumbosacral Vertebral Column [Internet]. Clinician's Brief; 2020 ene 16 [actualizado 2020 feb; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  7. Mayousse V, Desquilbet L, Jeandel A, Blot S. Prevalence of neurological disorders in French bulldog: a retrospective study of 343 cases (2002–2016). BMC Veterinary Research. 2017;13(1):212. doi:10.1186/s12917-017-1132-2. En inglés.
  8. De Decker S. RVC offers new treatment for congenital vertebral malformations [Internet]. RVC Clinical Connections; 2018 [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  9. Kerrigan S, Robinson D. Juvenile Orthopedic Disease in Dogs and Cats, Part 2: Congenital and Neonatal Orthopedic Diseases. Today's Veterinary Practice. 2016. En inglés.