La hernia discal en el bulldog francés es la causa más frecuente de dolor de espalda y de patas traseras sin fuerza en esta raza. Aparece cuando un disco de la columna se degenera y presiona la médula espinal. Si tu perro arrastra las patas traseras, no puede levantarse o deja de controlar la orina, es una emergencia: ve al veterinario hoy mismo.

Por qué el bulldog francés tiene hernias discales

Entre cada par de vértebras hay un disco con un centro gelatinoso que amortigua los movimientos. En la enfermedad del disco intervertebral (en inglés IVDD), ese disco se degenera y puede abultarse o romperse hacia el canal donde está la médula espinal.[4]

El bulldog francés es una raza condrodistrófica, como el teckel: sus discos se endurecen y se calcifican muy pronto. El Manual Merck lo incluye entre las razas más afectadas por la enfermedad discal y explica que esa degeneración comienza en los primeros meses de vida.[2] El panel de ADN que recomienda el American Kennel Club (AKC) para la raza incluye la condrodisplasia y el factor de riesgo CDDY, ligado a la degeneración temprana de los discos.[5]

Las cifras lo reflejan. En un estudio británico con 2.781 bulldogs franceses, la raza tenía unas 3 veces más probabilidades de trastornos de la médula espinal que otros perros.[6] En otro estudio de 343 bulldogs franceses con enfermedad neurológica atendidos en una escuela veterinaria de Francia, el 45,5 % tenía una hernia discal de tipo Hansen I. El 60 % de esas hernias estaba en la zona media y baja de la espalda y el 40 % en el cuello, y la mediana de edad al diagnóstico rondaba los 4 años.[1]

Síntomas de la hernia discal en perros

Los síntomas dependen de dónde esté el disco y de cuánto presione la médula. Fíjate en estas señales:

  • Espalda arqueada o barriga tensa.
  • Se queja al cogerlo en brazos o al tocarle la espalda.
  • No quiere saltar, subir escaleras ni salir de paseo.
  • Tiembla o jadea sin motivo aparente.
  • Cuello rígido, cabeza baja o no quiere girar la cabeza hacia un lado.[4]
  • Camina tambaleándose, "como borracho", con las patas traseras.[4]
  • Apoya el dorso de la pata en lugar de la almohadilla, o arrastra las uñas.

Cuando la hernia está en el cuello suelen predominar el dolor y la rigidez de cuello; cuando está en la espalda, es más típica la debilidad de las patas traseras.

Patas traseras sin fuerza: cuándo es urgente

Ve a una urgencia veterinaria de inmediato si tu bulldog francés:

  • No mueve las patas traseras o no puede ponerse de pie.
  • Arrastra las patas traseras.
  • Pierde el control de la orina o de las heces.
  • Parece no sentir nada en las patas traseras.

El Centro Riney de la Universidad de Cornell describe que la enfermedad grave puede dejar al perro paralizado e incontinente, y su consejo si se recomienda cirugía es no esperar: cuanto más se tarda, más probable es que la médula no se recupere.[4]

El Manual Merck da cifras para perros pequeños que ya no caminan: si conservan la sensibilidad profunda, se recupera tras la cirugía entre el 85 % y el 95 %. Si la han perdido hace menos de 24 horas, la recuperación baja al 50 %, y es menor si lleva más tiempo.[2] Las horas cuentan.

Tratamiento: reposo o cirugía

Tratamiento conservador. Según Cornell, los casos leves pueden tratarse sin cirugía, al menos al principio, con reposo estricto, analgésicos y a veces relajantes musculares.[4] VCA habla de 3 a 6 semanas de reposo estricto tras un episodio.[7] En la práctica suele significar jaula o un espacio pequeño, y salir con correa solo para hacer sus necesidades. Dejar el reposo antes de tiempo es una causa común de recaída. No le des analgésicos de personas: algunos son tóxicos para los perros.

Cirugía. En los casos graves o que empeoran, el cirujano retira una pequeña parte del hueso sobre el disco afectado para liberar la médula. Antes hace falta una resonancia magnética o un TAC para localizar el disco exacto. Cornell advierte que la recuperación puede llevar meses.[4] El precio de la operación varía mucho según el país y la clínica; pide un presupuesto que incluya el diagnóstico por imagen y el ingreso.

Rehabilitación. La fisioterapia, el ejercicio controlado y el control del peso ayudan a muchos perros a recuperar fuerza después de cualquiera de los dos tratamientos.

Recaídas y recuperación

Un estudio de la Universidad de Berna (Suiza) siguió a 127 bulldogs franceses operados de una hernia discal. El 52,7 % tuvo otro episodio, y casi uno de cada cuatro perros recayó durante el primer año. Los perros que tuvieron su primera hernia con 3 años o menos eran los más propensos a una nueva hernia en el cuello.[3]

Esto no significa que la cirugía no funcione: suele resolver el disco operado, pero los demás discos siguen degenerados. Aprende a reconocer los primeros síntomas y consulta enseguida si vuelven.

Otras causas de debilidad en las patas traseras

No todo bulldog francés que camina raro tiene una hernia discal. Otras causas posibles son las vértebras malformadas (hemivértebras), la displasia de cadera, la luxación de rótula, los golpes y, en perros mayores, la mielopatía degenerativa, para la que existe una prueba de ADN.[5] Solo una exploración veterinaria, a menudo con pruebas de imagen, permite diferenciarlas. Si quieres saber más sobre las vértebras malformadas, lee nuestra guía sobre la cola y la columna del bulldog francés.

Cómo cuidar la espalda de tu bulldog francés

VCA es clara: no hay forma de prevenir por completo la enfermedad discal.[7] Lo que sí puedes hacer es reducir los factores de riesgo:

  • Mantenlo delgado. La obesidad es un factor de riesgo.[7] Lee la guía sobre el bulldog francés con sobrepeso.
  • Usa arnés, no collar. VCA recomienda arnés para todos los perros con hernia en el cuello.[7]
  • Cógelo con las dos manos, sujetando a la vez el pecho y los cuartos traseros.
  • Usa rampas o escalones para la cama y el sofá, sobre todo si ya tuvo un episodio. Hablamos de ello en el bulldog francés y las escaleras.
  • Evita los juegos bruscos con giros y saltos repetidos.
  • Si vas a comprar un cachorro, pregunta si los padres tienen la prueba de ADN de CDDY y si algún familiar ha sido operado de la columna. Más detalles en las pruebas de salud que debe hacer el criador.

Fuentes y referencias

  1. Mayousse V, Desquilbet L, Jeandel A, Blot S. Prevalence of neurological disorders in French bulldog: a retrospective study of 343 cases (2002–2016). BMC Veterinary Research. 2017;13(1):212. doi:10.1186/s12917-017-1132-2. En inglés.
  2. Thomas WB. Degenerative Diseases of the Spinal Column and Cord in Animals [Internet]. Merck Veterinary Manual; 2026 oct [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  3. Leu D, Vidondo B, Stein V, Forterre F. Recurrence rate of intervertebral disc disease in surgically treated French Bulldogs: a retrospective study (2009–2019). Acta Veterinaria Scandinavica. 2023;65(1):3. doi:10.1186/s13028-023-00667-0. En inglés.
  4. Cornell University College of Veterinary Medicine, Cornell Richard P. Riney Canine Health Center. Intervertebral disc disease [Internet]. Cornell Riney Canine Health Center; [sin fecha] [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  5. American Kennel Club. French Bulldog DNA Tests [Internet]. AKC DNA Resource Center; [sin fecha] [actualizado 2024 jul 31; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  6. O'Neill DG, Packer RMA, Francis P, Church DB, Brodbelt DC, Pegram C. French Bulldogs differ to other dogs in the UK in propensity for many common disorders: a VetCompass study. Canine Medicine and Genetics. 2021;8(1):13. doi:10.1186/s40575-021-00112-3. En inglés.
  7. Weir M, Hunter T, Downing R. Cervical Intervertebral Disc Disease in Dogs [Internet]. VCA Animal Hospitals; [sin fecha] [actualizado 2025 mar 11; citado 2026 nov 3]. En inglés.