¿Puede un bulldog francés subir escaleras? Es una de las dudas más frecuentes, porque la raza tiene un riesgo alto de hernias discales. La respuesta corta: un adulto sano puede subirlas con moderación, pero conviene limitar las escaleras y los saltos en cachorros, en perros mayores y en los que ya tuvieron problemas de columna. Te explicamos por qué, sin exagerar lo que dice la evidencia.

La columna del bulldog francés

El bulldog francés es una raza condrodistrófica: sus discos intervertebrales envejecen muy pronto. El Manual Merck lo incluye entre las razas más afectadas por enfermedad discal, junto al teckel (dachshund), y explica que la degeneración empieza en los primeros meses de vida y que una hernia puede aparecer ya entre el primer y el segundo año.[2]

En un estudio de una escuela veterinaria francesa con 343 bulldogs franceses con enfermedades neurológicas, el 45,5 % tenía una hernia discal tipo Hansen I. La mediana de edad fue de unos 4 años, y alrededor del 40 % de las hernias estaban en el cuello.[1] Además, más de la mitad de los bulldogs franceses operados de hernia volvió a tener otro episodio en un estudio de seguimiento.[6]

¿Las escaleras causan hernias? Lo que dice la evidencia

No encontramos estudios que demuestren que las escaleras causen hernias en el bulldog francés. Los datos disponibles vienen sobre todo de teckels y son contradictorios: en una encuesta anterior a dueños de teckels del Reino Unido (DachsLife 2015), resumida en un estudio posterior, los perros que no podían saltar a los muebles o que hacían menos de 30 minutos de ejercicio diario tenían más hernias, aunque los autores del estudio posterior creen que en parte los dueños cambiaron esos hábitos después del diagnóstico.[7] Un grupo de salud del teckel en el Reino Unido encontró que el uso diario y moderado de escaleras se asociaba incluso con menos problemas, aunque advierte que saltar desde alturas sí produce impactos bruscos en la columna.[4]

Conclusión práctica: para un adulto sano, subir unas escaleras con calma no es un peligro demostrado. Lo que sí importa es evitar los impactos (saltar desde el sofá o la cama, bajar escaleras corriendo) y mantener un peso sano, porque la obesidad es un factor de riesgo.[3]

Cachorros y escaleras

Un estudio noruego encontró que los cachorros que usaban escaleras antes de los 3 meses tenían más riesgo de displasia de cadera, mientras que correr libres en terreno blando era protector. Ojo: se hizo en razas grandes (terranova, labrador, leonberger y lobero irlandés), no en bulldogs franceses.[8] El Royal Kennel Club también menciona las escaleras y los desniveles como un peligro para los huesos en desarrollo del cachorro.[9]

Por prudencia, carga a tu cachorro en las escaleras durante sus primeros meses, pon una reja si hay escaleras en casa y deja que juegue en suelos que no resbalen.

Rampas, sofá y cama

  • Rampa o escalones para el sofá y la cama: reducen los saltos hacia abajo, el movimiento que produce impactos bruscos en la columna.[4]
  • Carga bien al perro: con una mano bajo el pecho y otra bajo el trasero, para que la espalda quede recta.
  • Suelos antideslizantes: alfombras en zonas de paso y en la escalera.
  • Arnés, no collar: VCA recomienda arnés en lugar de collar para todos los perros con enfermedad discal cervical.[3]
  • Perro ya operado o con episodios previos: Dachshund Health UK señala que los perros que ya tuvieron un problema de disco tienen más riesgo, así que extrema el cuidado con saltos y escaleras.[4] Sigue el plan de recuperación de tu veterinario.

Señales de alarma en la espalda

Consulta de urgencia si tu bulldog francés llora al cargarlo, no quiere subir escaleras o saltar cuando antes lo hacía, camina tambaleándose, arrastra las patas traseras o no controla la orina. Merck explica que las probabilidades de recuperación tras la cirugía bajan mucho cuando el perro pierde la sensibilidad profunda en las patas: de 85-95 % a alrededor de 50 % o menos.[2] Cada hora cuenta.

Fuentes y referencias

  1. Mayousse V, Desquilbet L, Jeandel A, Blot S. Prevalence of neurological disorders in French bulldog: a retrospective study of 343 cases (2002–2016). BMC Veterinary Research. 2017;13(1):212. doi:10.1186/s12917-017-1132-2. En inglés.
  2. Thomas WB. Degenerative Diseases of the Spinal Column and Cord in Animals [Internet]. Merck Veterinary Manual; 2026 oct [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  3. Weir M, Hunter T, Downing R. Cervical Intervertebral Disc Disease in Dogs [Internet]. VCA Animal Hospitals; [sin fecha] [actualizado 2025 mar 11; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  4. Dachshund Health UK. Jumping and Stairs [Internet]. Dachshund IVDD; [sin fecha] [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  5. Pauli AM, Bentley E, Diehl KA, Miller PE. Effects of the Application of Neck Pressure by a Collar or Harness on Intraocular Pressure in Dogs. Journal of the American Animal Hospital Association. 2006;42(3):207-211. doi:10.5326/0420207. En inglés.
  6. Leu D, Vidondo B, Stein V, Forterre F. Recurrence rate of intervertebral disc disease in surgically treated French Bulldogs: a retrospective study (2009–2019). Acta Veterinaria Scandinavica. 2023;65(1):3. doi:10.1186/s13028-023-00667-0. En inglés.
  7. Dorn M, Seath IJ. Neuter status as a risk factor for canine intervertebral disc herniation (IVDH) in dachshunds: a retrospective cohort study. Canine Genetics and Epidemiology. 2018;5:11. doi:10.1186/s40575-018-0067-7. En inglés.
  8. Krontveit RI, Nødtvedt A, Sævik BK, Ropstad E, Trangerud C. Housing- and exercise-related risk factors associated with the development of hip dysplasia as determined by radiographic evaluation in a prospective cohort of Newfoundlands, Labrador Retrievers, Leonbergers, and Irish Wolfhounds in Norway. American Journal of Veterinary Research. 2012;73(6):838-846. doi:10.2460/ajvr.73.6.838. Acceso restringido. En inglés.
  9. The Royal Kennel Club. The best home environment for your puppy [Internet]. The Royal Kennel Club; [sin fecha] [citado 2026 nov 3]. En inglés.