Los papeles de un bulldog francés son el pedigree, la cartilla de vacunas, el microchip a tu nombre, las pruebas de salud de los padres y un contrato de compraventa. Cada documento demuestra algo distinto, y ninguno por sí solo garantiza que el cachorro esté sano. Aquí tienes qué pedir, qué significa cada papel y qué señales apuntan a una estafa.

Los papeles de un bulldog francés: qué pedir

DocumentoQué demuestra
Pedigree o certificado de inscripción de la camadaQue los padres están registrados y la camada se inscribió en una organización canina
Nombres y números de registro de los padresTe permiten buscar sus resultados de salud
Resultados de salud de los padresCaderas, ojos, rótulas, corazón y, si existe, el grado respiratorio
Cartilla o pasaporte con vacunas y desparasitacionesFechas y productos, con firma y sello del veterinario
Informe de la revisión veterinaria del cachorroQue un veterinario lo examinó hace poco
Número de microchip y cambio de titularIdentificación permanente, registrada a tu nombre
Contrato de compraventaPrecio, garantía de salud, devolución y condiciones de cría

Si el criador no puede darte alguno de estos papeles, pregunta por qué y pide la respuesta por escrito.

Bulldog francés con pedigree: qué es y para qué sirve

El pedigree es el certificado genealógico del perro: dice quiénes son sus padres, abuelos y bisabuelos según un libro de orígenes oficial. Sirve para demostrar que el cachorro es de raza, para participar en exposiciones y, si las condiciones lo permiten, para registrar a su descendencia.

La Federación Cinológica Internacional (FCI) tiene 101 miembros y socios contractuales, una organización canina por país. Cada una emite sus propios pedigrees, y la FCI se asegura de que todos los miembros los reconozcan entre sí.[3] Por eso, antes de pagar, pregunta qué organización emite el pedigree y comprueba que sea la oficial de tu país. Desconfía de registros poco conocidos que inscriben casi cualquier perro.

Lo que el pedigree no demuestra es salud, carácter ni calidad. El club de la raza en EE. UU. (FBDCA) tiene requisitos de salud separados del registro: hay que registrar pruebas de caderas, ojos, rótulas y corazón para obtener un número CHIC.[1]

Un dato útil si te ofrecen un "bulldog francés azul con pedigree" o un merle: el estándar oficial de la FCI solo admite el color leonado (fawn), atigrado o no, con o sin manchas blancas, y considera falta descalificante el negro, el negro y fuego y todas las diluciones del negro.[5] Lee nuestra guía sobre el bulldog francés merle antes de decidir.

Bulldog francés sin pedigree: ¿es puro?

Sin pedigree no hay un registro oficial de la genealogía del cachorro, así que no puedes comprobar que sus padres sean de raza. Por la apariencia no se puede saber con certeza si un bulldog francés es puro.

Un perro sin pedigree no es necesariamente un perro enfermo, ni uno con pedigree es necesariamente sano. Lo que sí pierdes sin papeles es la posibilidad de rastrear a los padres y revisar sus pruebas de salud. Si el precio "sin pedigree" es mucho más bajo, pregúntate qué más falta: muchas veces tampoco hay pruebas de salud ni contrato.

Los papeles de salud de los padres

Pide los nombres registrados del padre y de la madre y búscalos en la base de datos pública de la Orthopedic Foundation for Animals (ofa.org). La OFA aclara que el número CHIC indica que las pruebas se hicieron y se publicaron, pero "no implica resultados normales".[2] Lee cada resultado.

Pregunta también por pruebas de ADN de salud. El panel del American Kennel Club para la raza incluye cataratas juveniles, cistinuria, mielopatía degenerativa y el factor de riesgo de enfermedad discal CDDY.[6] Las pruebas de color no son pruebas de salud. Tienes la lista completa en nuestra guía de pruebas de salud que debe hacer un criador.

Microchip, edad y lo que dice la ley

Las leyes cambian según el país, la región y hasta la ciudad. Tres ejemplos muestran lo que puedes exigir:

  • España. La Ley 7/2023 de bienestar animal prohíbe vender, donar o ceder en adopción animales que no estén identificados y registrados previamente a nombre de quien los transmite. También prohíbe vender perros en tiendas de animales: solo pueden venderse desde criadores registrados.[4]
  • Inglaterra. Los criadores con licencia no pueden vender ni separar de su madre a un cachorro menor de 8 semanas, y solo pueden mostrarlo a un comprador junto a su madre biológica.[7]
  • Estados Unidos. Desde 2013, quien vende cachorros sin que el comprador los vea en persona (por ejemplo, por internet con envío) necesita en general una licencia del USDA, salvo que tenga cuatro hembras reproductoras o menos y venda solo cachorros nacidos y criados en sus instalaciones.[8] En nuestra opinión, una licencia es un mínimo legal, no una prueba de buena cría.

Estés donde estés, pide el número de microchip, escanéalo en tu veterinario y asegúrate de que el registro quede a tu nombre.

El contrato de compraventa

Un contrato claro protege a las dos partes. Revisa que incluya:

  • Nombres del comprador y del vendedor, descripción del cachorro, número de microchip y precio.
  • Condiciones de la reserva o seña: cuánto es, si se devuelve y en qué casos.
  • Garantía de salud: qué enfermedades cubre, durante cuánto tiempo y qué ofrece (devolución, cambio o gastos veterinarios).
  • Plazo para llevarlo a tu veterinario y qué pasa si encuentra un problema.
  • Cláusula de devolución: muchos buenos criadores piden que el perro vuelva con ellos si no puedes quedártelo.
  • Condiciones de cría o esterilización, si las hay.

Lee la letra pequeña. Algunas garantías excluyen los problemas respiratorios o de columna, que están entre los más frecuentes en la raza. Si tienes dudas legales, consulta a la oficina de consumo de tu país.

Señales de estafa al comprar un bulldog francés

  • "Los papeles llegan después", sin nombres registrados de los padres.
  • Pruebas de salud que no aparecen en ninguna base de datos.
  • Una cartilla de vacunas sin nombre, firma ni sello del veterinario.
  • Ningún contrato, o un contrato sin condiciones de salud.
  • Pago por transferencia internacional, tarjetas regalo o criptomonedas.
  • El vendedor se niega a una videollamada o a que visites al cachorro y a su madre.
  • Gastos extra de última hora por "seguro de envío", jaula o aduana.
  • Un precio muy por debajo de lo normal para tu zona.

Si algo no encaja, detente. Un buen criador espera mientras lo compruebas. Cuando tengas los papeles en orden, sigue con nuestra revisión de salud del cachorro y prepara su llegada con la guía de cuidados del cachorro de bulldog francés.

Fuentes y referencias

  1. French Bull Dog Club of America. Health Testing and Registries [Internet]. FBDCA; [sin fecha] [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  2. Orthopedic Foundation for Animals. CHIC Program [Internet]. OFA; [sin fecha] [actualizado 2022 may 20; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  3. Fédération Cynologique Internationale. Presentation of our organisation [Internet]. FCI; [sin fecha] [actualizado 2026 mar 12; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  4. Jefatura del Estado (España). Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales [Internet]. Boletín Oficial del Estado, núm. 75; 2023 mar 29 [citado 2026 nov 3].
  5. Fédération Cynologique Internationale. FCI-Standard N° 101 BOULEDOGUE FRANÇAIS (French Bulldog) [Internet]. FCI; 2023 ago 10 [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  6. American Kennel Club. French Bulldog DNA Tests [Internet]. AKC DNA Resource Center; [sin fecha] [actualizado 2024 jul 31; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  7. UK Government. The Animal Welfare (Licensing of Activities Involving Animals) (England) Regulations 2018, Schedule 6: Specific conditions: breeding dogs [Internet]. legislation.gov.uk (SI 2018/486); 2018 [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  8. Animal and Plant Health Inspection Service, U.S. Department of Agriculture. Animal Welfare; Retail Pet Stores and Licensing Exemptions [Internet]. Federal Register, vol. 78, no. 181, pp. 57227–57250; 2013 sep 18 [citado 2026 nov 3]. En inglés.