Bulldog Francés

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Bulldog Francés en USA

Primeras importaciones

La cría del Bulldog Francés en USA tuvo como base, casi enteramente, a los perros que se importaron directamente de Francia.
Esta raza conoció un éxito sin precedentes en USA. Los americanos la descubrieron en una época en la cual el Bulldog Francés era un desconocido en su propia patria y dentro de otros países casi completamente ignorada, falta de aficionados.
Como no estaba de moda, este pequeño perro francés, no tenia ningún valor comercial. Sin el entusiasmo de algunos extranjeros, que los compraron y se interesaron por ellos, su tipo inicial se hubiera visto rápidamente alterado. Sin embargo, si bien se debe a los americanos el desarrollo y la conservación de la raza, fueron los criadores franceses los que manteniendo su ideal sobre ella y, no dejándose llevar por influencias ajenas, mantuvieron la tipicidad.
Mr. Georges Phelps fue uno de los primeros aficionados el Bulldog Francés en América. En su primera estancia en Francia, 1886 a 1889, quedó impresionado por los relatos que escuchó sobre la raza. Cuando volvió, en el año 1896, decidió llevarse con él a América un cierto numero de perros con los que poder criar.
Desembarcando en Inglaterra va a encontrar a M. G. Krehl, cinólogo y periodista (primer director de la revista "Dog World", en 1902 "The Illustrated Kennel News"), que hizo una de las primeras importaciones de Bulldog Francés a Inglaterra en el año 1893 (llegó a exponer en el Kennel Club Show a los perros llamados: St. Crispin, Lisette, Rayon d´Or, Riquelle y Jean la Folle. Estos fueron llamados por el cinólogo inglés M.E. Farman "divertidas pequeñas criaturas recién importadas de Francia"). M. Krehl juzgaba anualmente al Bulldog Francés en París y le dio a M. Phelps una carta de introducción para un aficionado francés que podía ayudarle en la búsqueda de perros de esta raza: M. Boutroux, secretario de la Sociedad Central Canina para la Mejora de las Razas de Perros. También, le dirigió hacia el Dtor. Newburg, veterinario inglés de la Exposición de París. Con todo esto Mr. Phelps dejó Inglaterra y pasó a Francia.
Quince años después publicará en "América Stockkeeper" el resultado de su búsqueda:
"M. Boutroux, interrogadó sobre el origen del Bulldog Francés me dijo, encogiéndose de hombros, que no podría obtener informaciones serias mas que en casa de los carboneros y barrenderos, pues la sociedad parisina no se interesaba por esta raza que solo se encontraba entre la "canalla" de la ciudad. M. Boutroux cambio de opinión después de esta época, pues él es ahora (1910) secretario del Club del Bulldog Francés en Francia, donde el Príncipe de Wagram es el presidente honorario y James Gordon Bennett el presidente en funciones".
Fue entonces que acompañado por el Dtor. Newburg, Mr. Phelps da una batida por los arrabales de París y elige, entre los perros que ve, a Ninette y Monsieur Rabot. Tenían las orejas derechas, eran pequeños, compactos, brindle y, quizá, de menos de 20 libras.
Pago a 50 dolares la pareja (es decir 255 francos de la época).


Estandarte Palacio de los perros 1900

Guerra de orejas

"Por los aficionados franceses, decía Mr. Phelps, me enteré de que el perro era criado en la ciudad desde hacia años pero que no existía ningún esfuerzo de organización alguna por preservar y alentar esta raza, menos por regularizar su cría. No existía ningún estándar por el cual podía ser juzgada. En la exposición de París, estos perros eran juzgados por Mr. Krehl. Para un inglés, las orejas de "murciélago" (chauve-souris) eran un imperdonable defecto. Mr. Krehl establecía, en el animo de los criadores franceses, que el modelo de perro correcto era el que tenía las orejas en forma de "concha" (coquille). Y siempre les daba preferencia en las exposiciones".
Los franceses llevaban a las exposiciones perros con orejas en concha pero, en realidad, su gusto era por los perros con orejas derechas.
Las diferentes opiniones recopiladas por los americanos sobre los orígenes de la raza les turbarán mucho y les demostrarán, una vez mas, que este origen deja a los criadores indiferentes, y, que no se había intentado esfuerzo alguno para conservar un registro digno de confianza sobre la cría de estos perros. De ahí que muchos de ellos tuvieran ancestros dudosos. Como hacen los criadores inteligentes desearon mejorar la raza. La tomaron de su mano, y siguiendo un método sistemático, la preservaron y mejoraron con tal ardor y entusiasmo, que en poco tiempo el B.F. pasó de su oscura posición a ocupar un lugar importante dentro del mundo canino. Tenían una ventaja, y esta era, precisamente, que no existía ninguna guerra de atracción por la raza.
Como en América se preferían las orejas derechas, y, sin embargo, eran combatidas por los ingleses y algunos franceses, los mejores perros de orejas derechas fueron para América. Hay que dejar claro que en los arrabales se criaban por gusto perros con las orejas de "murciélago". Esto ocurria durante el siglo XIX y los 3 ó 4 primeros años del XX, exactamente hasta 1904.
"El trabajo que debería haber emprendido Francia, para un perro que en esta época era, indiscutiblemente, producido por ella, fue garantizado por los americanos. En el año 1925, América tendrá el record de belleza y del "saber hacer" en la producción de esta raza. En 20 años, los criadores habían producido ejemplares no solo dignos de los mejores perros importados sino mejores que ellos".


Primera aparición de Bulldog Francés en una exposición americana

Fue en 1896, en Nueva York, en la exposición de Westminster, en donde se expusieron los primeros B.F. Todos habían llegado de Francia y sus nombres eran: Bellechose, Bibelot, Milo, Bordeaux, Antonni, Margot y Leida II. Fueron la novedad de la exposición y tuvieron muchos admiradores.
Después de esta primera exhibición, la importación mas considerable fue hecha por Mr. Phelps de Boston. El ya había importado dos perros anteriormente.
En 1897 expuso a M.Boulot, mismas características que Ninette y M. Rabot. Tenía una cabeza excelente con muy buena implantación de oreja. Fue juzgado como el mejor perro de América en su época. Boulot había recibido un diploma de honor en París en 1896. A su vez, en Inglaterra se celebraba el éxito de Père Boogum, campeón famoso dentro del Toy Bulldog.
Y, aunque en 1896, las orejas derechas eran un honor en USA, los jueces Krehl y Proctor, retardaban su desarrollo en Francia, dando preferencia en la Exposición de París a Tuduc y Cora, con orejas en concha, sobre Mimi que las tenía derechas. Mimi, que era la mas encantadora y típica perrita de la exposición.
Los americanos alzaron la raza. Se documentaron con esmero sobre su historia. Sabían que la oreja derecha era su principal atributo. Se pueden entender las protestas que se hicieron cuando en una exposición en America, Mr. Róper clasificó por delante a los perros Regent Street y Mirza con oreja en concha. Muy bonitos perros, pero eran Toy Bulldog.
Todavía no había ningún estándar oficial, salvo el realizado por un pequeño grupo de aficionados parisinos.
Cuando el secretario del Club del B.F. en América preguntó a la Sociedad Central Canina de Francia como debían de ser las orejas del Frenchy, la Central respondió: "Las orejas deben de ser tan pequeñas como sea posible, delgadas y suaves al tacto, y, levantadas con la punta caída. La oreja totalmente derecha y la oreja de murciélago son defectuosas"
La Sociedad Central Canina conocía bien el perro en 1897 pero no se ocupaba de él. Era considerado el "perro de carnicero", conocido desde hacia años fuera de las exposiciones y sociedades caninas o clubes. Hubo lucha de clubes entre Inglaterra y América a cuenta de las orejas. Ganaron los últimos.
En 1898, tuvo lugar en Nueva York, en el Waldorf Astoria, una exposición dedicada exclusivamente al Frenchy. Entraron en competición 26 machos y 20 hembras recien llegados, sin contar otros que ya habían sido expuestos anteriormente. La oreja derecha era el distintivo de la raza. Eran de pequeña talla y por debajo de 20 libras. Había buenos ejemplares pero poco homogéneos. Algunos nombres famosos fueron: Le Petit Caporal, Bimbi, Ajax, Oditie, M.Blanc, Folette, Riquette, Sapho, Toto, Cognac y Babette. Eran un lujo caro, costaban entre 250 y 700 dolares.
Mientras tanto en Inglaterra, en estos años, la aristocracia, las señoras particularmente, tomaron gusto a las orejas derechas. Lady Grey, la Condesa de Carnavon, la Duquesa de Sutherland y Lady Kathleen Pilkington fueron las principales promotoras y expusieron bellos ejemplares de oreja derecha. Lady Lewis fue la primera Presidenta del Club del Bulldog Francés en Inglaterra, Si bien este club se fundaría en 1902.
Sin embargo, en Francia se ocupaban mas de los perros de caza que de los de compañía. Esta era una de las causas por la cual no había ningún club especial para el Frenchy, tampoco en las exposiciones había clase separada para ellos. No obstante existía un extraño comercio, siendo así que, por ejemplo, el Gran Duque Paul, sobrino del Zar, pago 6.000 francos por un B.F. que había sido robado en Biarrit.
Regresando a USA. Rico fue el primer campeón americano. Fue importado por Mr. Marston de Boston. Declarado el mejor perro de América, paso a ser propiedad de M. Phelps.
Algunas otras importaciones:
En 1899
Diavolo, vendido en 1000 dolares a M. Babcock
Paulus, Julie y Melba.
En 1900
Maurice, La Goulue, François que ganó a Rico y a Maurice. Este ultimo fue el mejor semental.
En 1902
Dick de la Mere I, hijo de Rabot de Beaubourg, fue un excelente perro, llegó a ser campeón en 1903.
Calot que ganó a Dick y a los campeones Rico y Maurice. Criado por M. Ruffier. Por Dick de la Mere y Rita. Propietario Samuel Goldenberg.
En 1903
Guguss y Fanfan. Propietario Samuel Goldenberg.
Richelieu. Criador M. Fère. Paris. Por Boulot y Miss. Propietario Mr. Lenox. Ganó su campeonato en tres exposiciones sucesivas e inmediatas. Contrastaba con los demás pues era bajo, compacto, de un bello y sedoso brindle y pesaba 23 libras. Tenía el cuerpo perfecto del B.F. Paso a ser propiedad de Mr. Hunt y este lo cuido hasta que murio en 1911. La carrera de Richelieu no fue notable, era cruel, pero tuvo el honor de fijar en el animo de los criadores el típico modelo del B.F.


Años 1904 a 1925

En 1904 ya había en América dos famosos criadores: Aquehung y Nellcote. Su afijo competía en las exposiciones y era premiado uno u otro según la opinión de distintos jueces.
Hay que decir que los miembros del cub americano de B.F. habían gastado 7.000 dolares para la importación de perros de Francia.
En la exposición de Filadelfia en 1904 había 84 perros. La raza quedo definitivamente consagrada.
Con el nacimiento de Nellcote Gamin, en 1904, un momento de prosperidad se abrio para America. Llegó a campeón en 1908. Era hijo de Richelieu. Tenía un cuerpo fuerte y pequeño, ideal, y, un movimiento perfecto. Un ejemplar de gran clase. De gran vitalidad, que le duró hasta bien entrada la vejez. Tan solo se le podía reprochar una mandíbula inferior regular. Fue un excelente reproductor y a partir de él se acabó la importación de B.F. de Francia, ya no había necesidad, la cría se abastecía a si misma. Cuando los Goldenderg, en 1908, dejaron América, al deshacer el criadero fue a parar a manos de los hermanos Purdy en Boston. Continuó su brillante carrera y fue padre de gran cantidad de campeones.
En 1906 en la exposición de Westminster hubo un centenar y la cría americana comienza a mostrar su número y calidad. También en este año se vieron perros importados de Inglaterra. En la exposición de Brighton Beach Show apareció Hunk´s Son, un bello ejemplar inglés.
Los años 1907 al 1910 marcaron el gran desarrollo de la raza.
Otro perro mítico fue Parsque, criado por M. Denault, fue campeón en 1925. La cabeza de Parsque representa la cabeza por excelencia del B.F.
Todo esto que ocurrió en 25 años, no solo es un notable hecho, sino un tiempo único dentro de la cría de perros en América.
Ellos hicieron de una raza de modesta condición un perro bien conformado, homogéneo, con estilo y buena expresión. Organizaron para él un distintivo: la oreja de "murciélago". Lucharon contra franceses e ingleses y se pusieron del lado del deseo de los criadores de este "pequeño gran perro", del lado de los que defendían el "Bouledogue de la Villette".

Extraído y adaptado de: "Le Bouledogue Francais". Waldner Comminges. 1933


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