Bulldog Francés

Instinto ratonero
Penny Rankine-Parsons*

Cuando adquirí un dibujo que representaba a un Bulldog Francés y a un pequeño y blanco Terrier en un pajar, se puede imaginar mi incredulidad al ver al Frenchy con una rata entre sus mandíbulas. Sin embargo, después de investigar en los comienzos de la historia de la raza, descubrí que había evidencias claras de instinto ratonero.
La afición del Bulldog Francés como cazador de ratas es, probablemente, el resultado de los cruces realizados en los primeros años con Terrier. Estos fueron usados para producir ejemplares con orejas derechas. También esta sangre de Terrier tuvo que ver en la situación y tamaño de ciertas colas que aun aparecen en algunos ejemplares. En particular, la cola larga que se ve representada en algunas de los antiguas postales de Frenchies.
En el libro “Bulldog y todo sobre ellos” de Henry St. John Cooper, revisado por F. Barret Fowler en 1925, descubrí este interesante párrafo:

“En los años 60 (1860) un amplio número de trabajadores del encaje de Nottingham emigraron a Normandía. Nottingham, en aquellos días, era la cuna del Bulldog y cuando estos emigrantes se asentaron en su nueva residencia, mandaron a buscar a los pequeños Bulldogs para tenerlos como mascotas. No conservaron los pedigríes y fueron, simplemente, los “compañeros” de los encajeros.
Los propietarios no le ponían asunto al perro con el que cruzaban su perra. Me han dicho que algunos usaban tres cuartas partes de Terrier con objeto de introducir instinto ratonero en sus Bulldogs. Así lo conseguían.
Mr. Dick Harrison, que fue el primero en importar pequeños Bulldogs desde Francia a Inglaterra 10 años antes que Mr Krehl comprara los suyos, me asegura que era un hecho y que él tuvo varios Bulldog Francés espléndidos cazadores de ratas.
Mr. J. Posnoe tenía un famoso ratonero en su Frenchy “Sweep”. Este fue enviado a Francia para competir en un concurso de caza de ratas, donde ganó”.

Así no debería sorprendernos si los Frenchies de hoy , que residen en zonas mas bien rurales, aprovechan la oportunidad, para sorprender a sus dueños con algún que otro ratón como regalo.
En una ocasión tuve una Bulldog Francés que cogía y mataba roedores que habían cometido la imprudencia de aparecer ante ella. A veces, mientras me ayudaba a dar de comer a los caballos, su afición, si no tenia otra cosa de que preocuparse, era cazar conejos, patos y gallinas.
En conclusión parece que nuestro encantador y refinado compañero de hoy todavía esconde un lado oscuro detrás de su cara de ángel.
No es aconsejable animar a los Frenchies a cazar roedores. Las ratas transportan el virus de la leptospirosis. Es también muy importante que las vacunas de tus ejemplares contra éste y otros males sean actualizadas periódicamente.

*Hon. Secretaria del FBCofE. Criadora de Bulldog Francés con el afijo Penburton

Ratting instinct

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