Los primeros años
S. Savage
Nací el 2 de Enero del 1912. Dicen que era una noche con mucho frío. Cuando ocurrió el acontecimiento, una hembra bull, propiedad de mi padre, acababa de tener una camada de cuatro cachorros. Mi padre colocó la perra y los cuatro cachorros encima de la cama de mi madre, diciendo que hacía mucho frío, demasiado para dejarles fuera en la caseta. Durante muchos años fue una broma familiar decir que yo había crecido junto con una camada de pequeños "Toy Bulldog".Desde que tenía tres años recuerdo escuchar discusiones, riñas y golpes en la mesa, todo provocado por charlas sobre los cualidades, ventajas y desventajas de esta raza de perro. Tomaron parte en las charlas tíos y tías, primos y sobrinos, todos ellos criadores. Recuerdo muy bien oír un sin fin de veces que el perro no merece su nombre salvo que tenga a Champion Tiger en alguna parte de su pedigrí. Tiger apareció en tantos pedigríes que tiene que ser el mejor semental de todos los tiempos. Con frecuencia los orígenes del Bulldog Francés fueron el centro del debate, los había a favor y en contra de los comienzos de la raza en Francia. El mas convencido en contra fue mi tío Arthur Gutteridge, un conocido atleta en su día, que luego tendría sobrinos también conocidos en el mundo del boxeo. El afirmaba que la raza fue desarrollada por los encajeros de la ciudad de Nottingham, así que, ¡adelante ciudadanos de Nottingham con vuestro álbum de fotos, recuerdos, archivos y respalden a Arthur en su afirmación! Yo sí puedo aportar una pista, un nombre que llevo en la memoria desde hace 70 años, un tal Mr Frank Tupper, nativo de la ciudad y criador de esos perros. Quizás algún familiar o nieto puede darnos mas información sobre Frank y sus perros. Aprendí en el colegio como los hugonotes habían emigrado de los países bajos y se habían instalado en Nottingham como encajeros, y me preguntaba si habían traído algún perrito, pero es sabido que los bulldogs de la época poco tenían que ver con los bulldogs de nuestros días. Mas tarde tuve la oportunidad de investigar los asentamientos de los hugonotes en otras ciudades, pero sin encontrar rastro ninguno de perros. Había una colonia muy grande de esta gente en el barrio londinense de Whitechapel. Habían puesto en marcha la industria de tejidos también en Spitalfields, pero otra vez sin rastro de perros. Estoy convencido de que la raza empezó mucho mas tarde. Aun en los años 20 no se podía estar seguro al cien por cien de lo que ibas a encontrar en una camada; orejas de rosa, pelo áspero, y de vez en cuando una cola muy larga. De jovencito pasaba horas manipulando las orejas en una dirección para que se pusieron erguidas, orejas tulipa. Otro nombre dado era orejas de vampiro. Se me había ocurrido una idea que resultó cien por cien eficaz y corregía las orejas en un par de semanas. Un novato de la raza me pidió mi opinión sobre una camada. Mientras observaba los cachorros, una perra entró en la habitación, brindle pied, una belleza de exposición como pocas, pero tenía un fallo grave, una oreja la levantaba, la otra no. Le dije al propietario que podía corregir el problema aunque la perra tenía dos años. Se puso muy feliz, y me dijo que si eso era cierto, me podía quedar con uno de los cachorros. Cuando se dio cuenta de lo fácil que era mi solución rectificó y me dio unas monedas en vez del cachorro. Acerca del pelo, recuerdo a un perro que salvo en la cabeza y las orejas, tenía un pelo tan grueso y denso como un Chow. Nunca le utilizábamos como semental, teníamos miedo de que pudiera transmitir ese pelo a sus hijos. Quizás podía haber sido el fundador de una nueva raza. Cada vez que paseaba con él la gente me preguntaba de que raza era. Dije siempre que era un bulldog siberiano y parece que la gente estaba contenta con la respuesta. Un collar hecho con pelo de tejón se puso muy de moda por aquel entonces, parecía como si un halo les rodeara el cuello. Con el collar puesto este perro parecía realmente precioso. A veces salía algún perro con mas hocico que lo normal, a esos perros les llamábamos "snipey face" o cara de pato. A menudo oí decir como estos perros eran castrados, se les quitaba la cola y se vendían a los EEUU como Boston Terrier. No tengo ningún motivo para dudar de la veracidad de esos comentarios. Vi gran cantidad de perros, hasta en las exposiciones, que parecían ser de tal raza. La mecánica de los juicios variaba mucho de unos a otros. Se prestaba mas atención a la posición social del dueño que a las cualidades del perro, había mucha gente de alto standing en el mundo canino. Otro fallo de los perros era la tendencia a enseñar la lengua. Tuvimos una preciosa hembrita llamada Bev, su nombre de registro era Madam Rosa. Pesaba unas 10 libras (4,5 kilos), para nosotros cuanto mas pequeño mas bonito, la perrita tenía una armonía casi perfecta, un verdadero Toy Bulldog, ¡pero la lengua! Siempre esperaba el momento menos oportuno, justamente cuando el juez estaba inspeccionando la cabeza, mirando sus mofletes o sus ojos, era entonces cuando sacaba 3 cm de lengua de color rosa. ¡Ay pobre Arthur! Ya no me acuerdo de la cantidad de veces que amenazó con estrangular a la perrita como volviera a hacerlo tan solo una vez mas. Tuvo hijos, pero nunca producía otro tan bueno como ella, solo perritos de andar por casa.
Extraído de: The French Bulldog UK. 1987 |
Continuará