Bulldog Francés

La historia del Club Internacional para el Bulldog Francés
IKFB Alemania 1909-1999
Segunda parte


90 años del IKFB

Ya en 1926 la co-fundadora María Müller escribió en “Der Hund” (n.d.t. Revista “El Perro”) que el entonces primer presidente del Club Continental del Bulldog, Sr. F.W.Pelzer, no solo se dio cuenta enseguida del alcance de la protección del Bulldog Francés a través de un club propio, sino que también había estado de acuerdo con llevar las complicadas negociaciones con el Club Internacional del Perro Enano (Internationaler Zwerghund Klub) que, solo bajo duras condiciones, acepto el reconocimiento del IBFC. Maria Müller dijo: “Sí, uno podría estar tentado a creer que el IZK no ha perdonado hasta hoy que Pelzer haya puesto la raza en su propio club”.
En 1912 estaban inscritos en el tomo II del Libro de Orígenes del Club Internacional del Perro Enano ¡solo 15 Bulldogs Francés!
El nacimiento del club internacional del Bulldog Francés estuvo acompañado de fuertes controversias y la afición pudo seguir las disputas en las revistas especializadas.
En el desarrollo del nuevo club tuvo también cierta influencia el hecho de que la crianza de la raza se repartiera en un principio claramente en dos centros. Esta situación básica no tan solo acompañaría al IKFB en su camino a través de las décadas, sino que seria varias veces causa de confrontaciones.
En 1909 en Munich había una serie de criadores que sentían la necesidad de formar también una agrupación. A su vez, en Berlín, la cría estaba controlada por Max Hartenstein, criador muy conocido y respetado mucho mas allá de las fronteras de Alemania. El tenía sus perros colocados entre los empleados de su empresa y bajo la absoluta vigilancia de un inspector.
Así, en Berlín, se había formado un plan de cría organizado por las expertas manos de Hartenstein, mientras que los criadores de Munich aspiraban a que el club les organizara.
A pesar de todo muy pronto se inscribieron mas alemanes y extranjeros en el nuevo club: la condesa Töring, el cónsul Kustermann, el profesor Hobein, la princesa de Fürstenberg, Max hartenstein, Max Naether, la princesa Lubormirska, la Sra. A. Sacher, Charles Waterlow… y se voto la primera presidencia del Internationaler Bouledogue Francais Club
1º Presidente: Cónsul H. Kustermann
2º Presidente: Dr. M. Hobein
Secretaria y administradora del libro de orígenes: María Müller
Cajero: Arquitecto O. Prollius
Asesores: Max Naether y Dr. J. Schön
El IBFC inició su actividad y realizó exposiciones especiales. Después de una primera reunión, en setiembre de 1911, tomó contacto con los clubes extranjeros para conseguir unificar las características de la raza.
En 1912, después de tres años de prueba, por fin el IBFC logro ser reconocido como el club independiente y oficial para la mejora de la raza. De esta forma ya pudo hacerse cargo del libro de orígenes para los Bulldog Francés en Alemania.
Con motivo de la exposición de Munich en 1912 los puntos característicos de la raza fueron discutidas por una comisión de diversos países. Después fueron fijados a nivel internacional. Los integrantes de la comisión fueron: por Alemania, Max Hartenstein, de Berlín y María Müller, de Munich; por Austria, H. Piesecker y Th. Rückeshaüser, de Viena; por Suiza, G. Bossi, de Zurich. Y ,presentadas en un documento escrito por S.L. Goldenber, de USA, estaban las comunicaciones verbales llevadas a cabo entre americanos, ingleses y franceses sobre dichos puntos que caracterizaban la raza.
Estas características de la raza fueron aceptadas en 1913 en una asamblea general del club para Alemania, haciendo lo mismo los demás estados. El IBFC ocupo así su puesto en el escenario nacional y fue admitido como socio en el circulo de los clubes especiales de la raza.
También se acepto el diseño del arquitecto Prollius para el logotipo del club. Estando aun vigente su diseño que decora junto a las insignias del club cada publicación del IKFB.
En el mismo año se editó como publicación conjunta del IKFB y del club austríaco del Bulldog Francés (Österrreichischer Klub fur Französische Bulldoggen) el primer tomo del libro de orígenes. En esta obra ricamente ilustrada están inscritos 306 perros con tres generaciones y con imágenes de muchos de ellos. Estas informaciones ofrecen una idea reveladora del nivel de la cría alemano-austriaca. Las ilustraciones y líneas genealógicas demuestran la gran exigencia de los criadores.
Los éxitos de la cría alemana no eran tan solo satisfactorios, sino que consiguieron impresionar a nivel internacional. Sobre todo los perros del criadero Plavia, de Max Hartenstein, causaban entusiasmo en las exposiciones. En 1912 ganó Hartenstein con Gigolo a 80 Bulldog Francés en la exposición de París, y en 1913 con Patrice ganó en el mismo sitio a 120 competidores.

Extraído del catálogo conmemorativo de los 90 años del IKFB. Alemania.1999
Fotos: "Die Französische Bulldogge". Bully-Post 37/2003. "Der bully"

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