Colesterol en Perros

El colesterol en perros es algo poco común pero se da y es necesario se  tomen todos los recaudos posibles a fin de evitar este inconveniente.

Además, para quienes lleguen a este artículo una vez que ya tienen el diagnóstico que les da una pauta concreta del problema que aqueja a su perro, incluiremos información referente a tratamientos y formas de disminuirlo.

En primer lugar, hay que decir que no existe un único motivo que explique un elevado nivel de colesterol. Según los expertos, una dieta basada en alimentos grasos, los desórdenes metabólicos y ciertas enfermedades pueden derivar en un aumento del colesterol en ejemplares caninos de distintas edades.

De acuerdo a la experiencia profesional, aquellos animales que tienen colesterol alto sufren dolores abdominales, tienen sobrepeso, padecen dificultades en su sistema nervioso, se muestran débiles y hasta pueden llegar a tener convulsiones, aunque los síntomas pueden variar entre un perro y otro.

Si bien es importante el chequeo general por parte del veterinario para controlar la salud de la mascota, sólo con un análisis de sangre es posible determinar si el animal tiene, o no, colesterol alto.

¿Qué pasos se deben seguir cuando se le diagnostica un nivel elevado de colesterol a un perro?
Pues, como primera medida, hay que modificar su dieta para que su alimentación sea baja en materiales grasos. Si después de un tiempo considerable el cuadro no se normaliza, entonces el veterinario resolverá enfrentar el problema con medicación.

Como podrán advertir, es posible controlar el colesterol con un cambio de hábitos alimenticios, pero esto no significa que haya que minimizar el asunto o desatender a quien padece colesterol alto. Al respecto, hay que decir que si no se trata las consecuencias pueden ser fatales. Mejor, entonces, prevenir; si esto no alcanza, asumir el compromiso de ayudar al animal a recuperar su bienestar debe ser el camino a seguir por toda persona que se jacte de ser un buen amo.