Bulldog Francés

El Bulldog Miniatura
Lady Kathleen Pilkington
Extraído de "The New Book of the Dog". Capitulo III. 1905


“El Toy Bulldog es un gusto adquirido” me dijo un amigo, y mientras yo pensaba en una respuesta adecuada añadió, “Como el café o el caviar”. Lo cual me dio la oportunidad de asegurarle que no había nadie que se apreciara hoy en día que no valore en mucho el café, el caviar y al Toy Bulldog. ¡Admitir semejante cosa sería igual que admitir que uno no era nadie! También es una prueba de que la historia se repite. Hace 50 ó 60 años el Toy ( o como manda el Kennel Club, “miniatura”) Bulldog era un habitante muy común en el paisaje perruno. De hecho no se puede hablar con ningún criador del Bulldog de muchos años que no te cuente historias de maravillosos Bulldogs pequeños de 7 ó 8 kilos que había tenido, o conocido, en aquellos tiempos remotos.
Los encajeros de Nottingham se destacaban por hacer un culto de la pertenencia de estos “gallitos”, y existen grabados que dan fe de los ejemplares magníficos que criaron. Pero les aconteció una ola de indiferencia y vagabundearon rumbo a Francia, donde se puede decir que nuestros vecinos galos no hicieron un esfuerzo para preservar sus mejores puntos. Cuando en 1898, una pequeña banda de devotos, los trajo de nuevo a Inglaterra volvieron bonitos, es cierto, pero con la losa de unas características indeseables; orejas de murciélago, cara de rana, colas destacadas y una falta de carácter de Bulldog. Pero se estableció el Club y su comité contaba con: Mr. George Krehl (que ya había importado unos buenos ejemplares anteriormente), la Honorable Mrs. Baillie de Dochfour, Mis Augusta Bruce, Lady Lewis y la autora. El Club puso manos a la obra y, como ya tenía su reconocimiento como raza del Kennel Club, progreso sin prisas pero sin pausas. Sin embargo se abrió en 1902 una brecha violenta en las filas del Club. Debido a varias diferencias de opinión unos socios se marcharon y fundaron lo que hoy en día es el FBCE. Gracias al esfuerzo incesante de los socios del club original el Toy Bulldog se ve cada vez mas en las exposiciones. Originalmente solo había una clase abierta para todos, pero cada vez mas se ven clases para cada sexo, edad y otras clases. Después de muchas discusiones y riñas el peso máximo se establecía en 22 libras ( 10kg); lo cual les quito su nombre de “miniatura”. Porque el Kennel Club dijo, con razón, que un fuerte Bulldog de 10 kg. no es exactamente un “Toy”. Entonces la raza florecía con su nombre "Bulldogs Miniatura" y el cambio de peso y nombre no le ha venido mal. Con la intención de fomentar ejemplares mas pequeños hay una clase para los que pesan menos de 9 kg. con una entrada respetable.
Otro cambio reciente ha sido el de las orejas. Las orejas de “murciélago”, después de muchos años de ser meramente un punto indeseable, ya son definitivamente descalificables, y eso por orden del Kennel Club. Desde el 1 de enero de 1907 queda prohibido cruzar un Toy con un Bulldog Francés y las dos razas, que con frecuencia se confundieron, ya quedan diferenciadas. También descalificables son los colores denominados negro y azul. Este último es un tipo de gris pizarra detestado por los grandes criadores de Bulldog.
La meta original de los Bulldogs Miniatura (que se parezca a un Bulldog grande pero visto de lejos) si no se ha conseguido todavía se puede decir que no es simplemente un sueño de unos pocos entusiastas. Conseguir en un perro de 10 kg. una cabeza masiva, un cuerpo macizo y masa ósea que normalmente se ve en un perro de 20 ó 25 kg es una tarea muy difícil, por supuesto, pero se han dado muchos pasos adelante y espero que no tardemos demasiado en hacerlo realidad.
Antes de pasar a otros asuntos es justo mencionar que, y con todo respeto a nuestros amigos galos, en algunos viejos grabados de Bulldogs, tanto grandes como pequeños, hace 70 ó 80 años, se ven con frecuencia orejas erectas. Este hecho niega la postura de algunos de que sea una raza puramente francesa, con orígenes al otro lado del canal de la Mancha.
Detallar las características del Bulldog Miniatura es innecesario, ya que es igual que sus hermanos mayores pero en menor grado. En otras palabras "la apariencia general del Bulldog Miniatura debe ser la mas parecida posible a la del Bulldog grande." Con lo cual se dice todo.
El club tiene cada vez mas socios y como Presidenta tiene a la Duquesa de Sutherland. Desde los comienzos la duquesa ha sido una incondicional de la raza y ha tenido unos buenos ejemplares en el pasado. La honorable Mrs. Baillie de Dochfour todavía sigue en el comité y otro socio del club es Mr. George Weinberg, famoso por sus Bulldogs grandes. El tiene dos Miniaturas espléndidos en Tablet y Baby Bullet. Tablet es el padre del incomparable Ch. No Trumps uno de los mejores jamas visto.
Finalmente, pero no menos importante, hay que mencionar Mrs. C.F.C Clarke también conocida por sus Bulldogs grandes que últimamente ha fijado su mirada en los mas pequeños. Cría y muestra con éxito notable, como testigos de ello tenemos su Mersham Snowdrop y Tiger de su propio criadero. De hecho, de no estar ligeramente por encima del limite de peso Tiger habría sido el mejor de su raza y punto por punto es el Miniatura mas típico que se puede encontrar. La autora también ha tenido el honor de formar parte del comité, y sus Ch. Ninon de l’Enclos, Lady Cloda, Susan Anne y Ch Bumps, este último es un perrito muy típico y ganador de 12 campeonatos, todos han avalado el prestigio de la raza en exposiciones. Mr. B. Marley, cuya mujer tiene el afijo de Falton Bulldog, es miembro del comité y así queda demostrado que los padrinos de los hermanos grandes no desprecian el hermano menor.
Hace unos pocos años Lady de Grey tenia un perrito espléndido en Ch. Bite. Así mismo Tulip de Mr. W.R. Temple junto con Crib y Lena II de Mrs. Baillie fueron difíciles de batir. De los perros de hoy en día Mrs. Burrell, maestra de los North Northumberland Foxhounds (n.t: relacionado con la caza del zorro) puede estar orgullosa de su Ch. Little Truefit igual que Mrs. G. Raper con su Little Model y Miss Farquharson con Peter Pan, un pequeño perro Fawn con un formidable hueso y carácter de Bulldog
Como perros de compania y amigos no tienen igual. Son fieles, cariñosos y hasta parecen tontos en su devoción, como todo buen amigo. Tienen siempre buen humor, y en general son tan aficionados a las cosas buenas de la vida (por no decir sibaritas) que resulta fácil seducirles para que sean obedientes. Muy inteligentes y con ganas para jugar a estar emocionados ante la vista de un conejo, sin caer en la obsesión como en los Terrier. Siempre muestran interés en todo lo que les rodea, tanto personas como objetos, no peca de ladrar de forma incesante y disfruta del ejercicio al aire libre sin necesitar paseos agotadores. Ellos son, en fin, la mascota idónea, adaptándose tanto al campo como a la ciudad.
Como cachorros son delicados y necesitan cuidados y atención constante. Pero eso solo da mas satisfacción en el momento de criar. Mas, cuando se tiene en cuenta que como madres no destacan, siendo difíciles de manejar y en general con pocas ganas de cuidar su prole. En otros aspectos son perros duros, y con la gran ventaja de que casi nunca padecen de moquillo. No les gusta ni el frío ni la humedad, sobretodo de cachorros, y siempre hay que vigilar que estén secos y cálidos. De muy jóvenes aguantan, y hasta que les gusta mucho el calor.
En cuanto a lo económico, con un poco de suerte y sentido común, puede resultar rentable criar. Un ejemplar bueno de exposición puede alcanzar precios muy altos, y siempre hay demanda para perros no tan buenos como mascotas. Debido a su carácter extraordinario, son muy solicitados para los niños, con los que son absolutamente fiables. Aguantan muchisimo las travesuras de los pequeños, sin mas que gruñir de aburrimiento de vez en cuando.
En resumen, tienen muchas ventajas y pocas desventajas. Cualquiera que haya tenido un Toy Bull difícilmente puede enamorarse de otra raza de perro, y antes o después volverá a tener uno de estos seres. Con su fea y arrugada cara y su corazón tan cariñoso solo puede hacer la vida mas placentera.

Articulo publicado en The Frenchie Fancier. USA.1979

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