Adoptar un Perro

Adoptar un Perro

Al igual que al comprar un perro, al adoptar un perro es imprescindible pensarlo bien, y no dejarnos guiar por lo tierno que se ve, ya que una mala decisión puede desembocar en la elección del perro inadecuado.

Adoptar un perro puede significar, entre otros casos, que éste sea un perro perdido, que una familia amiga haya tenido una camada de cachorros y los regale, o ir a una institución de adopción de perros.

Bulldog Frances
Bulldog Frances

Si estamos ante la duda de adoptar un perro perdido, lo primero es, en la medida de lo posible, averiguar si está realmente perdido o si fue abandonado, y en el caso de que su dueño ya no lo quiera, la pregunta sería si hay un verdadero motivo; puesto que quizás sea un perro agresivo, o tan sólo un perro con mala suerte, y cuyo dueño haya sido irresponsable con éste. No hay que caer en el egoísmo, si un perro está perdido, quiere decir que hay un dueño que lo busca, y que ambos se sienten tristes por la situación; por lo tanto, antes de integrar completamente un perro perdido a nuestra familia, tenemos que hacer todo lo posible por encontrar a sus dueños para devolverlo, si queremos al perro hay que pensar en lo mejor para él, no para nosotros. Además, como en la compra de un perro, hay que considerar si es cachorro o adulto, su sexo, y su tamaño.

Otra situación posible es la de la adopción por medio de conocidos, amigos, o familiares, la ventaja que encontramos allí es la posibilidad de conocer a los padres de cachorro (si es que regalan una camada de ellos), o del perro adulto, aunque en el segundo caso quizás no contemos con esta alternativa.

Si es un cachorro, podríamos preguntarle a su dueño cómo es cada uno de la camada, y dependiendo de lo que queramos, elegir; si es en cambio, un perro adulto, lo primero será preguntar por qué lo regalan, no es lo mismo que el motivo sea que ya no lo pueden cuidar porque se mudan a una casa muy pequeña o porque andan mal de dinero, que lo regalen por haber lastimado a un miembro de la familia.

El caso de las sociedades protectoras de animales es otra opción, allí se albergan muchísimos perros de todo tipo, tamaño y edad, que frecuentemente, tuvieron un dueño anterior, y están perdidos o abandonados. Son perros por lo general muy cariñosos y que necesitan de mucho afecto, pues no han tenido una vida muy fácil; si eliges a uno de ellos quizás le estés dando una oportunidad de una nueva vida, un nuevo comienzo.